Cuando estuve lejos de casa lo soñe despierta, cerraba mis ojos para verlo. Hoy, cuando despierto y veo la luz del sol queriendo invadirlo todo, queriendo filtrarse a la oscuridad de la casa cerrada, al abrir y salir, la sensación de pertenencia, de hogar, de amor etéreo... hace que el cantar de cualquier pajarito se transforme en música.
He vivido en muchas direcciones postales, en varios países y éste es el lugar que más me remite a hogar.
Gracias Dios.. por darmelo por fin.
Estuve muchos años sintiendo que cuando quería quedarme debía irme y me acostumbre tanto a esa sensación que hoy sentir esto, por momentos me da ganas de escapar, de correr, porque pareciera que llegará de nuevo eso que me corre de los lugares que intento retener..















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